Kiwi

Este fruto de apariencia exótica y tropical es en realidad un arbusto de crecimiento similar al de las parras, que tiene su origen en los sombreados sotobosques de China. Los neozelandeses descubrieron las múltiples posibilidades nutricionales, sobre todo su alto contenido en vitaminas, especialmente en vitamina C. El hecho es que los kiwis se han convertido en una fruta de consumo generalizado y hoy se cultivan en casi todos los países con unas condiciones climáticas adecuadas. En este sentido, se pensaba al principio que era una planta tropical y se intentó su cultivo en zonas costeras de Málaga o Granada, con rotundos fracasos, pues el exceso de calor y la sequedad ambiental no le favorecen en absoluto; por contra, prefiere climas frescos y con cierta humedad ambiental, que gocen, sin embargo, de suficiente luz y sin inviernos excesivamente fríos. La franja litoral de Galicia, Asturias, Cantabria y el Pais Vasco es la más agraciada para su cultivo; Girona y las zonas montañosas con cierta pluviometría también le resultan favorables.

origen del kiwi

Por lo demás, es una planta que no requiere excesivos cuidados. Le basta con una humedad regular -sin ser excesiva-,protección del exceso de radiación solar, un buen abonado orgánico, un emparrado donde enredarse y una poda de fructificación similar a la de las viñas. El kiwi requiere la presencia de una planta macho por cada cuatro o cinco plantas hembra o, en su defecto, injertar una rama macho en las plantas hembra.

Clima

El clima que mejor le sienta -como ya dijimos- es el templado, con temperaturas que ronden los 25ºC y sin fuertes heladaas primaverales -en la época invernal de paro vegetativo soporta hasta -12ºC-. No requiere excesivas horas de sol; más bien teme el exceso de radiación solar; porque le provoca una fuerte evapotranspiración de sus anchas hojas. Hay que protegerlo también de los vientos fuertes, que no sólo lo deshidratan, sino que, además, dañan sus hojas y el resto de la planta. Podemos plantarlo en zonas o parcelas orientadas al este, o a la sombra de árboles de gran porte.

descripción

Suelo

Prefiere suelos fértiles, sueltos y arenosos, que no se encharquen con facilidad. Los suelos pesados y arcillosos suelen provocar la asfixia de las raíces. Los suelos pedregosos y calcáreos drenan muy rápido y se resecan con facilidad. Tanto en un caso como en el otro, el aporte de materia orgánica descompuesta puede remediar en parte el problema.

Conozco poco su sensibilidad a las radiaciones telúricas, aunque en condiciones de desarrollo favorables creo que las toleran bien. No hay que plantarlos en ningún caso sobre cruces de líneas Hartmann.

Riego

Deberán ser regulares y, a poder ser; por aspersión o nebulización; en última instancia, también podemos recurrir al goteo.

No le convienen los riegos por inundación, y hay que evitar los encharcamientos del suelo. En tierras húmedas y arcillosas conviene instalar un buen sistema de drenaje.

kiwi propiedades

Reproducción

Lo más habitual es sembrarlo en injertarlo, aunque resulta fácil reproducirlos por estacas o acodos -al igual que las viñas-. Las semillas de los frutos comerciales dan casi siempre plantas macho que no fructifican, pero que resultan necesarias para polinizar las plantas hembra. Si tenemos algún vecino o amigo que disponga de buenas plantas hembra, podremos obtener ramitas e injertarlas sobre las plantitas de semilla.

El injerto suele ser de escudete o T, realizado en septiembre, o de púa, a primeros de marzo. También podemos comprar las plantas ya injertadas en viveros especializados: son plantas caras, pero para un huerto familiar bastará con cuatro o cinco hembras y un macho.

Plantación

Es conveniente trabajar la tierra en profundidad e incluso haber realizado un abonado verde que se rotura uno o dos meses antes de la plantación. Cavaremos un hoy de 60 cm de diámetro por 60 de profundidad y plantaremos en él los arbolitos con cepellón, cubriéndolos con la tierra, a la  que habremos añadido varias paladas de compost bien descompuesto(mantillo), posteriormente, realizaremos un acolchado.

cultivo del kiwi

Suelen plantarse en líneas, con separaciones de 6m entre plantas; en grandes cultivos se deja de 4,5 a 5m de separación entre líneas. En caso de plantar uno o dos árboles solamente, procuraremos que sean hembras y les injertaremos alguna rama de árbol macho, para asegurar su polinización.

Poda

Es muy similar a la que se efectúa con las parras. De hecho, al igual que en las viñas, los frutos sólo salen de las ramas nacidas el mismo año, por lo que bastará con dejar unas guías centrales, y realizar dos podas anuales (tras la cosecha o una vez pasado el riesgo de heladas). Según el vigor de la planta y el espacio disponible, se pueden dejar de cinco a ocho yemas para que los respectivos brotes de fructificación se desarrollen. Cuando una rama se extiende demasiado y tiene más de dos o tres años, deberá renovarse -a ser posible- con un brote de la base.

propiedades del kiwi

Cuidados

Los primeros años son los más difíciles, pues las plantas son extremadamente sensibles a la radiación solar y al calor excesivo, por lo que, en caso de cultivarlos en zonas expuestas, los protegeremos con cañizos o mediante cualquier forma de sombreado. Vigilaremos el riego regular y evitaremos la invasión de hierbas competidoras. Lo ideal es efectuar un buen acolchado e ir reponiendo la materia orgánica a medida que las lombrices den cuenta de ella, evitando que el suelo quede al descubierto. Esta práctica es preferible a las técnicas de cavado y desherbado mediante escardas, que no le convienen, pues sus raíces son muy superficiales.

El guiado y la colocación de soportes resultan imprescindibles, pues se trata de una enredadera, comúnmente llamada parra china, cuyos tallos crecen entramados de uno a varios metros al año, enredándose allí donde pueden. Los soportes más clásicos son los postes de 2m en cruz; el horizontal se clava a 1,70 de altura y se le tienden unos alambres(tres o cuatro) fuertes y tensos. Con el cable ( o los cables) centrales se soportan los brazos principales de la planta, mientras que las ramas de fructificación se apoyan en los de los extremos.

Otras opciones son la contraespaldera, con tres niveles distanciados 0,5m de uno del otro, o también la típica parra de los emparrados de uva de mesa. Quizás el emparrado sea el sistema ideal para un huerto familiar; la imagen de cobertizo del que cuelgan numerosos frutos peluditos resulta muy atractiva, aunque este sistema este sistema suele tener el problema de exponer excesivamente el follaje al sol. Durante los tres primeros años guiaremos los brotes hasta formar la planta estructurada armónicamente y bien repartida por los soportes. A partir del tercer año, las podas se encargan de su control y desarrollo.

Recolección

Suele realizarse entre noviembre y diciembre, teniendo en cuenta que los frutos terminan de madurar una vez recogidos -como ocurre con el aguacate-, y pueden conservarse hasta dos o tres meses en lugares muy frescos y hasta cinco meses en frigoríficos, a 1ºC. Según zonas, podemos dejar los frutos en la planta y cosecharlos a medida que van madurando.

Problemas

De momento no se le conocen más problemas que el que supone un suelo inadecuado (demasiado húmedo o seco), el exceso de calor y las heladas primaverales tardías -la actinidia brota unos quince días antes que las viñas-. No se le conocen parásitos, aparte de los caracoles y los seres humanos, ni enfermedades remarcables, de momento.